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"Bosques de la Tierra" es un Programa de Reforestación Voluntaria, que está hecho a la medida de las posibilidades de cada persona o colectivo.
Es apolítico, laico y respetuoso con todas las ideas.
Siempre y en todo momento cumple las leyes vigentes del País donde se organiza, adaptando el Programa a esas normativas.
Trata de ser en todo momento un Programa fácil de entender, sencillo de explicar , y que desarrolle la creatividad y la imaginación de todos sus participantes.
Está diseñado para que resulte ameno y agradable para todos, por lo tanto, está exento de competitividad, comparación externa y agobios.
El Programa se prepara en cada zona, adaptándose siempre a las personas.
Puede organizarse:
El verano de 1993 fue especialmente caluroso en España, los incendios forestales se multiplicaron, por diversas causas, y causaron la muerte de 33 personas, miles de hectáreas quedaron calcinadas y un incontable número de animales resultaron quemados.
Muchas voces se alzaron en que algo había que hacer. Y entre otros, el Instituto de Investigaciones Ecológicas (INIEC), miembro de la UICN, propuso pasar de las palabras a los hechos, aportando ideas ilusionadas y manos dispuestas a trabajar, de ese modo el 30 de Septiembre de 1993, se recogió en el Libro de Actas el nacimiento de este Programa, que no contaba con muchos recursos humanos, ni materiales, pero si con muchas ganas de aportar y colaborar.
El INIEC hizo una oferta pública para participar en este Programa, y hubo una acogida muy buena, que inmediatamente se puso a formarse para prestar servicios en el medio natural, con la mejor cualificación posible.
Después de varios años hemos aprendido mucho de los árboles, ellos cada año lanzan cientos de semillas, para que otros árboles puedan nacer, pero tengan éxito, o no, al año siguiente vuelven a hacer lo mismo, y así de forma permanente y cíclica, y mientras están vivos jamás se cansan de repetir esa actuación. Los Guardabosques Voluntarios, que somos todos los que estamos en este Programa, hemos aprendido esta lección de ellos, y cada temporada, plantamos arbolitos, recogemos semillas, preparamos viveros, limpiamos zonas verdes, y favorecemos todas las iniciativas ecológicas, que repercuten positivamente en el medio natural.
El INIEC estimando que el Programa de Reforestación Voluntaria adquiría personalidad propia, optó por formar otra entidad, que se encargase más plenamente del Programa, y así surgió la Fundación Bosques de la Tierra, que tras la recepción del Premio Rolex en 1996, pasó a establecer un Programa de ámbito internacional, con la incorporación de veinte y dos nuevos países.
La Fundación, de acuerdo a la legislación de cada país, tiene ventajas fiscales, de las que cada persona o empresa puede beneficiarse, realizando los pertinentes descuentos en las declaraciones de impuestos a la Hacienda pública, tal como establezca la ley.
Primeramente formando una Coordinadora de personas sensibilizadas con el medio ambiente, a veces, la Coordinadora la comienza una sola persona, pero poco a poco, se van sumando muchas más a participar en las actividades del Programa.
Dependiendo de la normativa legal de cada País, habrá momentos en cada año para :
Una buena forma de actuar es imitando a los árboles, que constantemente nos regalan armonía, belleza, sombra cuando hace calor y fresca brisa en el estío, entre otras muchas cosas.
La Naturaleza nos une a todos, nos coloca entre la madre Tierra y el Cielo, y parece transmitirnos el conocimiento de nuestra más auténtica personalidad.
Las Coordinadoras pueden ser Locales, Provinciales, Regionales o Nacionales, y cada una de ellas en su ámbito geográfico de actuación pueden desarrollar una o alguna de las tareas que a continuación se mencionan, de acuerdo con sus posibilidades :
Cada Coordinadora debe ir a su ritmo natural de desarrollo. No considerando nunca que hace poco, ya que lo importante es estar dispuesto a hacer, dentro de las posibilidades de cada equipo.
A continuación, se va a sugerir una estructura de organización, que puede ajustarse a las necesidades de muchas Coordinadoras, pero que tal vez no sea la ideal para generalizarla en todos los lugares, por tanto, en cada localidad se harán las modificaciones que se estimen pertinentes.
La relevancia del organigrama siempre es menor, que la de la persona que forma parte de él.
La Coordinadora, en cada ámbito geográfico, podrá tener :
Se puede obtener permiso para reforestar terrenos públicos, pertenecientes al Ayuntamiento, Cabildo, Diputación, Comunidad Autónoma o Estado.
También en terrenos de particulares, siempre que ello no pueda entenderse como competencia desleal con las empresas del sector forestal.
Nuestra actuación es, principalmente, concienciadora y educativa.
Los Campus de las Universidades también son buenos lugares para desarrollar estas actividades, con la participación de los estudiantes.
Se pueden recoger en su tiempo, siempre de acuerdo a la normativa vigente de cada lugar o pedirlas a organismos públicos relacionados con este ramo.
Un vivero personal, puede tener la dimensión de una caja de zapatos, puede colocarse en cualquier lugar de un domicilio particular.
Un vivero más amplio podría instalarse en el patio de una escuela, en terrenos de un colegio profesional, en la terraza de un hotel, en un campo cedido, etc.
Todo se puede conseguir, no hay nada imposible, sólo es cuestión de tiempo e imaginación.
Entre la piedra y el río, siempre vence el segundo, no porque sea más fuerte, sino porque es más constante.
Recomendamos que los Guardabosques Voluntarios paguen la cuota, y de esa forma pueda disponer de algún fondo, ya que su totalidad se ingresará en la tesorería de su Coordinadora, y dispondrán de ese capital para iniciar cualquier tipo de actividad.
Además de las cuotas de socios, se pueden solicitar recursos materiales y/o financieros a :